VISITA
     www.studiomarcelo.com

MAQUILLAJE...PARA COMBATIR AFANES

publication date: Jan 11, 2010
 | 
author/source: Yamilette Orduña
Download Print Send a summary of this page to someone via email.

 MAQUILLAJE… PARA COMBATIR AFANES

Por Yamilett Orduña

Educación en Valores 

     Llevo despierta aproximadamente una hora, y lo último que recuerdo es que soñaba que estaba en la cocina de casa de mis papás, y observaba de lejos una escena donde dos primas, entre 10 y 14 años mayores que yo, hablaban con ellos en el antecomedor, mientras tomaban una taza de té de canela (tradición familiar de invierno), y repentinamente llegó mi tía Sofía, la mamá de mis primas, a quien observé terriblemente entristecida; ella abrió sus labios sólo para sugerir que le sirvieran algo más fuerte que el té.

      Mis primas decidieron despedirse, pero en la puerta de salida, ya no eran dos sino tres de las hijas de tía Sofía, (ya sabes cómo son los sueños), las despedí en la puerta, cuando Carmela o Maru, no logro recordar cuál de ellas, me dijo de forma imperativa: Debemos juntarnos a orar.  Ese comentario retumbó tanto en mis oídos, que me despertó, estuve unos minutos tratando de recuperar el sueño, pero fue imposible.

     Tomé  mi Biblia para leer un momento, y aunque te confieso que había hecho el propósito de año nuevo (me refiero al pasado) de leerla en una metodología que se termina en un año de pasta a pasta,  me retrasé L y bueno, ahorita estoy leyendo lo que corresponde al día octubre 17, y la verdad es que decidí seguirle hasta terminar, finalmente nadie sabía de este retraso ¡hasta hoy!

     Estaba tratando de olvidarme de las escenas de mi sueño, porque por alguna razón me habían inquietado, no sé si te ha pasado alguna vez, que no sabes a ciencia cierta qué fue lo que realmente te turbó, pero te queda esa sensación de:  el corazón “engarruñado”…

     Así  que empecé a leer, y mira que decidí explicarte antes que tengo una metodología de lectura, porque observa lo que esta mañana encontré: “Exhorto ante todo a que se hagan oraciones, peticiones y acciones de gracia… para que vivamos quieta y reposadamente”. (Si quieres búscalo en Primera de Timoteo 3: 1 y 2).

     La sugerencia nuevamente era…sí, sé que te diste cuenta: ¡¡La Oración!!

     Acaba de sonar mi despertador, lo siento pero debo hacerme cargo ahora de las actividades del día ((sobre todo porque mi muchacha no ha regresado de vacaciones ¡¡¡es su tercera semanaaaa!!! Estoy por saltar por la ventana ¿eh?)) En fin, en un rato vuelvo…

     He regresado después de una mañana agitada entre hot cakes con chispas de chocolate, uno que otro sermón de la responsabilidad y paciencia con mis campeones quienes han estado conviviendo juntos y encerrados toda la mañana, a causa del frío que hoy nos acogió en la ciudad; y el sabor de una nueva pasta con mariscos que acabo de inventar. Así que aquí estamos de nuevo.

      Hace apenas mes y medio, mamaíta (la mamá de mi mamá) de 96 años, se nos adelantó hacia esa tierra que tenemos prometida, con un final apacible…. Durante el velorio, tuve la oportunidad de convivir con muchísima familia que tenía tiempo de no ver.  El hecho de que mi mamá sea la menor de 8 hermanas, hace que exista una gran brecha generacional entre los primos, y la convivencia de igual forma se hace distante.

     Pero ese día, no había tiempo, situación o barrera, sencillamente experimentábamos  hijas, nietos o bisnietos el mismo sentir con olor a pérdida. Recuerdo que después de platicar con algunas de mis familiares, y observar algunas situaciones peculiares; tuve que salirme un momento a respirar aire fresco… Había un estruendo en mi mente, con un común denominador en el sonido llamado: Desesperanza.

     Sí,  ¡caray! Tengo un par de primas con cáncer y un par de tías agonizando por ese diagnóstico sobre sus hijas, alguna que otra ruptura familiar, conflictos fraternales por allá, algunos rostros de éxito financiero, y uno que otro con la carga de la crisis mundial, miradas adolescentes de incertidumbre… y por allá otro rostro con el aire de emprender pronto un viaje de estudios, más allá una tía que vive lejos reconociendo a cada uno, y a lado una mirada de añoranza por el amor perdido… ¿Te suena un cuadro conocido? O ¿Tal vez soy la única con una familia llena de afanes?

     En este instante me viene a la mente las palabras que cita Pablo, que ha sido tan representativo en mi vida: Por nada estén afanosos, sino sean conocidas sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego con acción de gracias, y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y  pensamientos en Cristo Jesús.

     Observa pues las dos posibles condiciones para tu vida: estar afanoso o estar en paz… pero ¿Sabes qué significa afán? Según el Diccionario de la Lengua Española es: Congoja o fatiga que causa en el cuerpo inquietud o agitación violenta… Es justo lo contrario a Paz, que ahí mismo se define como: tranquilidad, calma, que provoca quietud o sosiego de espíritu.

     Nadie te va a decir cómo quieres vivir… aunque si optas por la primera opción será mejor que empieces por “googlear” un poco e ir hacia las marcas de los antidepresivos de moda; pero si lo que anhelas es un poco de tranquilidad y calma independientemente de los desafíos del diario vivir… entonces sígueme, que ya casi llegamos…

     Para no estar afanoso debes presentar tus peticiones delante de Aquel que Todo lo Puede, en toda oraciónruego y acción de gracias … A  ver … a ver… desmenucemos esto: Oración, es un conjunto de palabras con sentido, es decir, tú le hablas a tu Señor, como a un amigo y le cuentas tus afanes.  Ruego significa solicitar algo formalmente con humildad, es decir, le extiendes el deseo de tu corazón ante ese afán. Acción de Gracias, es reconocer el beneficio que se nos ha hecho, lo que significa es que,  declaras que tu petición ha sido escuchada y resuelta.

     Cuando tú platicas con Él, le solicitas tu petición y le agradeces su decisión sobre el asunto… Dejas tu bolsa de piedras que venías cargando frente a Aquel que tiene el poder para disponer las cosas para tu bien. Y la consecuencia de esta acción es una paz que sobrepasa todo entendimiento y guarda tu corazón y tus pensamientos… ¿Entiendes por qué esos dos instrumentos específicos, son los que Él cuida y guarda?, Pues porque de la mente salen los pensamientos y del corazón los sentimientos; y ¡¡ambos son los dos enemigos más poderosos creadores de afanes en nuestra vida!!

     Hoy, date un tiempito para tomarte una taza de té de canela con el Señor, cuéntale tus inquietudes (antes que se conviertan en afanes), te aconsejo que le pidas que él haga su voluntad en esa situación (me parece que Él siempre tiene el panorama global en cada asunto) y por no olvides darle las gracias, Él ya tiene en sus manos tu problema y le agrada un corazón con gratitud.

     Por cierto, antes del entierro, después de la misa de mamaíta, decidí hacer algo muy atrevido, me acerqué a mi prima Yadira, quien tenía como producto de la quimioterapia, un paleacate alrededor de la cabeza, y le dije: ¡Ven acá!, la llevé al tocador de damas y como siempre llevo un paquete de maquillaje básico en mi bolso, le dije: te voy a maquillar, si vamos a llorar, al menos hay que vernos bonitas para hacerlo. Cuando salió, y fue con mi tía Kerime, su mamá, vi de lejos su sonrisa de aceptación, y sonreí junto con ella en el anonimato… Segundos más tarde recibí el abrazo más agradecido de mi vida… Hasta ese día.

     Ahora bien, hoy hemos compartido cómo maquillarnos por dentro, para disfrutar de una vida quieta y reposada… ¡Puedes estar bien, a pesar de la adversidad!, y por favor, no olvides darle a Él las gracias. 
 

Comments

Anonymous
Anonymous
Anonymous
Anonymous
Anonymous
Anonymous
 

Add a comment:





To make text bold [b] insert text here [/b]
To make text italic [i] insert text here [/i]
To underline text [u] insert text here [/u]
To insert a link [url=http://insert link here]Insert text to appear as link here[/url]